Reserva Natural de Uso Múltiple.
Se declara Reserva Natural de carácter provincial en diciembre de 2000 bajo la ley 12.584. Su denominación responde a la antigua idea de homenajear la memoria del escritor preservando un espacio natural en los alrededores de su rancho natal, tanto para la educación como para el goce de las generaciones futuras. Esta idea todavía no ha concluído y se continúa trabajando para mejorar su concreción.

El paisaje es heterogéneo, ya que se compone de bosquecitos de talas nativos, pequeños bosques implantados, pastizales y dos arroyos (Davidson y Santo Domingo) con sus respectivos valles de inundación. Hasta se han conservado las lomadas ("Pampa ondulada") que dominaron al paisaje en la época colonial. Se puede caracterizar como ecotonal entre la provincia fitogeográfica del Espinal y la Pampeana Oriental, ambas de abolengo chaqueño.

Todavía subsisten bosquecitos de talas (Celtis tala), con algunas de sus especies acompañantes.
Rama de
tala con sus frutos, los cuales maduran en el Parque en marzo-abril.

Vista del arroyo Davidson antes de su unión con el Santo Domingo.
Reservas
Naturales “Urbanas”:
concientización, diversidad y necesidad.
En
años recientes ha surgido una interesante modalidad de trabajo y estrategia
ambiental. Me refiero a las llamadas Reservas Naturales “Urbanas”, que
pueden ser definidas simplemente como espacios verdes de superficie
relativamente pequeña, ubicados en las ciudades o en sus alrededores
inmediatos, y donde la vida silvestre se encuentra en un continuo proceso de
cambio. Tienen como objetivo principal lograr la concientización y educación
de las personas. También combinan recreación, preservación de especies
silvestres y en definitiva calidad de vida para las regiones adyacentes (aire más
limpio, regulación de la humedad, oxígeno, retención de CO2,
recarga de acuíferos, control de plagas y muchas otras funciones). Citando a Barbetti:
“Debería ser evidente para toda persona que para vivir tienen que estar bien el aire, el agua (los ríos, mares, lagos, napas subterráneas), la tierra. Por eso, creer que antes que eso están los negocios, el poder, la economía, la industria, la política, el comercio, la ambición, es una creencia que da como resultado la destrucción de la naturaleza, esto causa un aumento de sufrimientos humanos, y va hacia un suicidio de la humanidad. Por eso es urgente cuidar y reconstruir la naturaleza, porque es lo que hace posible la vida…”
Permitir
la existencia de pequeños espacios silvestres cerca de nuestros hogares puede
generar efectos a largo plazo, todavía no visualizados en el presente. Esto
puede explicarse fácilmente si consideramos que muchos de los problemas
ambientales ocurren a pocos kilómetros (o metros) de donde vivimos o
trabajamos. Si nuestra visión del mundo se reduce a un panorama tan sombrío,
difícilmente creeremos que otra realidad es posible. Sin embargo esto es lo que ha
estado sucediendo en muchos lugares del mundo. Gracias a la labor de un puñado
de personas, espacios supuestamente “improductivos” o a veces de escaso
interés económico, y que además conservan todavía relictos de especies
silvestres han ascendido al estatus de ser “pequeñas islas de vida". La
ciudad de Buenos Aires y su área metropolitana no podían ser la excepción. De
esta manera existen cerca de una decena de espacios silvestres ubicados en los
alrededores, y dentro, de la ciudad de Buenos Aires designados
como Reservas Naturales “Urbanas”. Una de estas Reservas es la que rodea a
la casa natal del escritor naturalista Guillermo E. Hudson. Otras son Costanera
Sur, Ribera Norte y Los Robles, por nombrar
algunas.
Durante más de 70 años se produjo un interesante “rescate” del solar natal del escritor, tanto por parte de extranjeros como de argentinos, hoy en día designado “Reserva Natural de Uso Múltiple G. E. Hudson” (Ley 12.584 de la pcia. de Buenos Aires). Hace años se está inventariando su riqueza biológica, con fines no sólo científicos, sino también educativos; ya que el sector histórico de las 54 ha es visitado anualmente por numerosas personas; en especial por los escolares. Este lugar es la demostración de que la existencia de relictos naturales cerca de las grandes ciudades puede ser aprovechado estratégicamente como herramienta educativa y de concientización. Naturalmente combina bosquecitos de talas (muchos de los cuales son centenarios), pastizales, estepa, arroyos y bañados. En otras palabras diversidad de ambientes, lo cual luego se refleja en diversidad de especies.
Gracias al estudio del área y a lo largo de 10 años han sido identificadas casi 200 (doscientas) especies de Vertebrados (la mayoría Aves). Como especies notables podemos nombrar entre los Peces (17 especies identificadas) a la mojarra de velo (Pseudocorynopoma doriai), considerada de interés para el acuarismo; entre los anfibios (6 especies identificadas) a dos pequeñas ranas trepadoras con discos adhesivos en sus dedos, la ranita de zarzal (Hyla pulchella) y la ranita trepadora hocicuda (Scinax (Ololygon X-signata) eringiophila). También encontramos al sapito de cuevas (Bufo granulosus fernandezae) oculto en su refugio bajo la tierra, y siempre no muy lejos del agua. Los reptiles (9 especies identificadas) se caracterizan por la abundancia de culebras (cinco especies) entre las cuales la más notable es la falsa yarará ñata (Lystrophis dorbignyi), confundida por algunos con la temible yarará, a la cual imita en su aspecto. Sin duda son las Aves los máximos representantes de la fauna (140 especies nativas). Muchas de estas aves se reproducen en la zona, otras son migratorias. Podemos nombrar garzas, cuclillos, carpinteros, becasinas, numerosas rapaces, búhos, varilleros, etc. Entre estos últimos es notable la presencia del varillero congo (Agelaius ruficapillus) considerado no muy frecuente en la provincia. Los Mamíferos fueron identificados por observación directa o porque en algunos casos fueron hallados muertos a lo largo de los años. Es muy interesante notar que hasta hace unos 10 años se observó por última vez al carpincho (Hydrochaeris hydrochaeris). Existían todavía unos pocos ejemplares viviendo en el interior del pajonal, pero la tremenda presión de los pobladores terminó por producir su extinción local. La común comadreja overa.(Didelphis albiventer) y numerosos murciélagos y roedores silvestres completan el elenco, además de la foránea liebre.

La ubicua comadreja overa o picaza (Didelphis albiventer). Aquí se encuentra durmiendo, ya que la mayor parte de su actividad es nocturna.
Conclusiones:
La provincia de Buenos Aires presenta una superficie aproximada de 307500 km2, mientras que la zona estudiada es de tan sólo 70 ha. Por lo tanto representa solamente el 0,00023 % de la superficie del territorio provincial. En este 0,00023 %:
· El número máximo de especies de peces señalados para los arroyos del noreste bonaerense se da en el arroyo El Pescado, ubicado cerca de Ignacio Correas, al sureste de La Plata. Allí se han detectado 55 especies, de las cuales 14 penetran desde el Río de la Plata en forma ocasional (Almirón et al. 2000), lo que nos deja un total de 41 especies propias del arroyo. En la zona estudiada el relevamiento -todavía incompleto- es de 17 especies, o sea que hasta el momento representa el 41,5 % del máximo conocido para la zona.

La ranita de zarzal y el sapito de cuevas.

· La zona investigada poseería al menos el 55,6 % (5) de los anfibios y el 46,7 % (7) de los reptiles confirmados para el partido de Florencio Varela. Aparecen en este listado 1 anfibio y 2 reptiles que no eran conocidos para la localidad: la ranita trepadora Scinax (Ololygon X-signata) eringiophila, la tortuga Hydromedusa tectifera y el lagarto overo Tupinambis merianae.

Juvenil de Hydromedusa tectifera, tortuga de agua dulce llamada "tortuga cuello de serpiente".
· Según la lista de aves de la provincia (Darrieu & Camperi 2001) han sido identificadas 314 especies de aves nativas para lo que se señala como zona 1; la cual presenta avifauna de tipo subtropical y abarca algo más del NE del territorio provincial. Para la Reserva y sus alrededores se han identificado 140 especies de aves nativas, o sea el 44,6 % de las registradas para este sector de la provincia.

Una de las aves más estudiadas por Hudson fue el tordo renegrido (Molothrus bonariensis). En la foto una hembra.
· En cuanto a los mamíferos se aclara previamente que falta muestrear los micromamíferos. El listado incluye el 66,7 % (4) de las especies nativas confirmadas o probables para el partido de Fcio. Varela.
La flora, por otra parte, se está inventariando con la confección de un herbario.
Preservar
la mayor parte de esta variedad ha llevado años de esfuerzos mancomunados. Sin
embargo cada vez se tiene mayor conciencia del uso de este espacio como un bien
social, totalmente genuino y en continua actividad. Máxime considerando que en
ese lugar nació el primer conservacionista argentino, también llamado el gran
poeta de la naturaleza. El futuro es posible, pero depende de la decisión y del
esfuerzo de todos.
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